Sobre Nosotros
Del Asado Argentino al Hibachi Japonés: Una Historia digna de escuchar
Hola, soy Marcos, fundador de Fuku Labs. Dejame contarte cómo un chico que creció rodeado de asados argentinos terminó fabricando parrillas hibachi japonesas en Buenos Aires.
Amo asar a la parrilla desde que era chico. Hay algo mágico en el carbón y en las brasas: el olor, el calor, el sabor que no tiene comparación. Toda mi vida hice asados y siempre me gustó explorar recetas y técnicas nuevas, sin quedarme siempre en lo mismo. Un día, viendo cocina japonesa por internet, me topé con una parrilla que se llamaba hibachi.
Me agarrarin ganas de probarla, pero había un solo problema: no podías encontrar ni una hibachi en toda Argentina.
El Momento en que Todo Cambió
Así que hice lo que haría cualquier emprendedor—tomé clases de herrería. Cuatro meses después, había construido mi primer prototipo del hibachi. Luego llegó el momento que cambió mi manera de asar pescado: asé pinchos de trucha pincelados con una salsa de especias y ajo.
Y no lo pude creer. Sin ser chef profesional, había logrado un sabor que nunca antes había experimentado. Fue una revelación. El pescado correctamente preparado en el hibachi es una explosión de sabor. Esa simple trucha me mostró lo que quería, para seguir adelante con este proyecto.
En 2021, dejé mi trabajo corporativo de contador y abrí mi propio taller. Mi familia pensó que estaba loco. Y yo estaba dispuesto a asumir el riesgo.
Hechas a Mano en Buenos Aires
Hoy, nuestro taller en Buenos Aires es hogar de 10 artesanos que comparten la pasión por la calidad. Producimos 30-40 hibachis por mes—lotes chicos, donde cada hibachi importa.
Cada uno es construido como si fuera para nuestra propia casa. Cada uno se ensambla y se prueba, ajustándose hasta que quede perfecto. No perfecto en ese sentido de producción en masa—sino mejores.
Nuestra base de ladrillo refractario combinada con hierro crea el ambiente de cocción a alta temperatura perfecto. Es esta combinación la que te permite lograr resultados de calidad restaurante en tu jardín.
Más que Solo Parrillas
Lo que más me gusta de ser un pequeño negocio es nuestra libertad para innovar. Cuando tenemos una idea para un nuevo accesorio, hacemos una producción chica y evaluamos si les gusta a los clientes. Sin burocracia, solo hacemos lo que funciona.
Las empresas de producción en masa no pueden igualar esta diversidad. No pueden cambiar rápidamente cuando llega la inspiración. Pero nosotros sí podemos, y lo hacemos.
¿Nuestras barras de yakitori con pinchos? Un sabor increíble. ¿Hacer Korean BBQ? Tenemos una tapa especial para eso. ¿Querés sellar un bife como un chef? Nuestra plancha lo resuelve. La versatilidad de cocinar en el hibachi me asombra cada día. Es muy completo.
Por Qué Hacemos Esto
Cada vez que aso salmón o trucha en el hibachi (siguen siendo mis favoritos), me acuerdo por qué empecé Fuku Labs. No se trata solo de vender parrillas—se trata de compartir ese momento de descubrimiento que tuve. Ese momento en que te das cuenta de que podés crear sabores extraordinarios sin ser chef profesional.
Desde nuestro taller hasta tu casa
Marcos y el equipo de Fuku Labs